El hombre es un ser social. Desde el inicio de la humanidad el ser humano se mostró ávido de generar ideas y opiniones y mostrarlas al resto de la sociedad. Con Internet, esta actitud se exacerba incluso para aquellos más reservados y tímidos. La web, junto a los blogs y otras plataformas para publicar contenido, son de hecho un buen aliado a la hora de difundir ideas.

El Periodismo participativo o ciudadano, se nutre fundamentalmente de esa posibilidad que brinda Internet para que cualquier usuario pueda generar sus propios contenidos, y surge como una consecuencia inevitable del avance tecnológico. El surgimiento de las diversas herramientas que permitieron la publicación web y facilitaron la inmediatez, dieron lugar a que Internet pasara a ser un medio de expresión mundial, donde la información no necesita un filtro determinado, y donde cualquier usuario puede emular la mecánica de los redactores periodísticos y generar opiniones al respecto.

La carencia de grandes estructuras y organización, y la sencillez de los recursos necesarios hicieron que usuarios en el mundo entero se animaran a dar sus primeros pasos como periodistas ciudadanos. La audiencia había dejado de ser pasiva.

El avance de los blogs como medio de expresión dio lugar a un “Big Bang” de la información, al ser activadores de interactividad e impulsores de comunidades virtuales. Con este panorama, el interés de los periodistas por esta nueva tendencia fue en crecimiento, y percibieron que la web ofrecía una libertad que el medio no les daba. Cuando el periodista se da cuenta que sus lectores no son una amenaza sino una oportunidad, es cuando el periodismo participativo gana sentido. Surgen así los periodistas “bloggeros”.

Algunos periodistas han optado por hacer de su blog una mezcla de diario personal con noticias jugosas. El juego está abierto, y las posibilidades son muchas. Se trata de adaptarse y fluir con el medio, tarea desafiante para los más osados.

Anuncios